Restauración del área de manglar del sitio Ramsar-Complejo Barra de Santiago.

Hace más de 50 años, nuestro país poseía una cobertura de bosque de manglar  de aproximadamente cien mil hectáreas; a la actualidad, solo el 40% tiene cobertura vegetal. Dicho bosque está siendo afectado drásticamente por las malas prácticas que el ser humano realiza y el daño que esto genera a su ecosistema.

La problemática se crea en las partes medias y altas del territorio, con la práctica de agricultura convencional de mono cultivos como: maíz, frijol y caña de azúcar, además de construcciones y lotificaciones, que conforman un proceso erosivo donde todas las partículas desprendidas del suelo van a parar a las desembocaduras de los ríos, tapando las zonas de convergencia con el agua salada. Conforme el tiempo pasa, el azolvamiento de los canales disminuye drásticamente el flujo hídrico, causando estrés en el ecosistema de manglar.

En el occidente de El Salvador, se encuentra el Área Natural Protegida y Sitio Ramsar Complejo Barra de Santiago perteneciente al Área de Conservación El Imposible – Barra de Santiago. El azolvamiento se ha dado por la acción agrícola – ganadera y las malas prácticas en el uso de plásticos y desechables. En esta zona, el canal conocido como El Naranjo, estuvo azolvado por completo. El flujo hídrico se había perdido, los volúmenes de agua del río eran desviados a otra dirección, afectando la descarga de agua dulce al sector de la Isla El Zanate. Cuando el flujo es interrumpido, la concentración optima de salinidad se pierde, esto permite que otras especies de plantas puedan invadir los arboles de manglar y con esto el riesgo de comenzar a perder el ecosistema.

El Fondo de la Iniciativa para las Américas (FIAES) financia el proyecto “Restauración ecológica de manglares, mediante la habilitación de 6.2 kilómetros de canal en el sector del bosque salado del área de conservación El Imposible-Barra de Santiago”, con una inversión de $99.869.61.

Dicho proyecto fue ejecutado, por la Asociación de desarrollo comunal de Mujeres de Barra de Santiago (AMBAS) con el apoyo del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) y los grupos comunitarios PLES de Barra de Santiago, grupo ISTATEN, ADICOS y Comité de micro cuenca El Aguacate. Las principales zonas donde se ejecutaron acciones según el plan fueron:

  • Río Santa Rita. Se trabajaron 2 km de canal, donde se hizo una desviación del caudal de agua para llevarlo en dirección a la poza de caimanes.
  • Río Sacramento. Fueron intervenidos aproximadamente 525 metros, para mejorar el flujo hídrico, por medio de la remoción de troncos y árboles caídos, sedimento, material orgánico y plásticos. Con esto se contribuyó mejorar el hábitat de la especie de Caiman Crocodilus (Caimán). Durante la remoción se extrajeron diversas especies: 15 tepolcuas (especie amenazada según la lista del MARN), 60 ranas de quebrada, 5 tortugas candado y 5 lagartijas aquilladas. Estas fueron trasladadas a un lugar donde no serían afectadas con los trabajos continuos.
  • Río San Francisco. Se intervinieron 500 metros de canal, mejorando el flujo hídrico en este sector. Como parte de la rehabilitación de este tramo se habilitó un drenaje para evitar desbordamientos. Además, se removieron gramíneas, árboles caídos, sedimento, material orgánico y plásticos. Con esto se contribuyó a mejorar el hábitat de iguanas, ya que este sitio ha servido de refugio a esta especie.
  • Canal El Aguacate. Se trabajaron 4 km. hacia abajo. Desde el puente del Diamante hasta la Colonia Ista. Se limpió el canal, trasladando el material a posiciones donde no afectara por lluvias o crecidas. Este trabajo comprendió toda la zona media y baja del canal. En la parte de la boca toma del Zanjón el aguacate con el Río Paz, se realizó trabajo con maquinaria pesada para hacer fluir el agua, debido a una escasa pendiente y a una fuerte retención de sedimento en el lugar, en coordinación con el MARN y FIAES.

Además de estas acciones, se trabajó en el proceso de concienciación medioambiental de las personas de las comunidades Esperanza, los Violantes y Santa Rita. Con quienes se conformó un grupo de 50 personas (hombres y mujeres), a los que se les dio a conocer la importancia del ecosistema boscoso y su relación con el recurso hídrico, la necesidad de restaurar las zonas afectadas, los beneficios del ecosistema y los beneficios económicos para la comunidad. Todo esto ayudó a mejorar no solo el ecosistema, especies y bosque de la zona, sino también, a generar una conciencia medioambiental en las personas que habitan en las comunidades aledañas a los bosques de manglar y zonas donde recorren los ríos principales que comunican a los manglares.

Actualmente, se ha logrado mejorar el flujo hídrico durante la época lluviosa; esto ha permitido que diversas especies como caimanes, tortugas, iguanas, lagartijas, entre otras, tengan ahora un ecosistema con un buen flujo de agua dulce- salada y se mejore el crecimiento y aumento del bosque de manglar de la zona.